Skip to content

Lo que aprendí en Najayo

diciembre 26, 2014

blog 1

La sobrinada

-¿Te gusta? Es turrón- Mi sobrino que entonces tenía cinco lo saboreaba extraño en la mesa una Navidad y rápido puso cara de más.
-Tío: dame mi ron
-NOO, e’ turrón el nombre, “Dame Turrón”
-Ah, ok.

Unos días después me lo llevé al supermercado y al reconocer una montaña de barras de turrón me gritó desde los vegetales con todas las venas en el cuello:

-¡Tío, esta Navidad sí que ha sido linda! ¡Mucho RON y mucho puerquito!

El silencio después era de película de vaqueros. No puedo imaginar lo que pensaron en el súper esa mañana, pensé que nada que dijera tenía el poder sacarme de debajo de esa guagua. Así que decidí cerrar con un sudoroso y público “es turrón que se dice sobrino”, y le di la razón: esa Navidad fue especial, aunque todas lo son de cierta forma.

Un fin…

El fin del año es como el fin de la vida, uno se apertrecha. Hay algo que viene y está ese sentido de urgencia por llenar la tumba de soldados de terracota y tesoros. A mí regálenme, no sé, la varita de arquitecto egipcio, debe estar en Amazon. En este tiempo nos encuevamos con los clanes y recordamos ancestros. Una expectativa de conclusión envuelve y la reacción más inmediata no siempre es reflexionar,  como nunca antes la gente responde a la ansiedad comprando cosas, haciendo ruidos, llenando la agenda de compromisos paliativos, póngale nombre cada uno. Todo eso se parece a evitar.

Parece que la meta es llenar una necesidad existencial cambiando dinero por cosas y ruido, eso es comer pizza porque el médico recetó potasio, después de todo comienzan con P, después de todo es hacer algo.

Y sí, hay un sentido vago de reflexión, pero está ese humo de la mambo-terapia y no hay tiempo de pasar críticamente una revista a la vida este año. De nuevo, hay un sentido vago de reflexión, y no se puede decir que son solo reflexiones de cocodrilo, son algo así como reflexiones de un cocodrilo triste, en la cárcel de la cháchara, incapaz de estarse quieto en algún momento. Hará ruido aun si ese momento es un final, o su final. Esto es universal. Se dice que el gran Bertrand Russell ya viendo acercarse el final de sus días leía dos novelas de detectives por semana para no pensar en la muerte.

El angel contable…

Tomémonos un jengibre, ese que se sirve en jarrita de aluminio. Me encanta esta parte del año, es una gran oportunidad para compartir en familia y hacernos regalos pero todo esto va mas allá,  el fin de año es como el fin de la vida, y en los finales se medita, se hace silencio para escuchar las voces menudas y bajitas en nuestra cabeza, esas que parecen desaparecer en la rutina de ruido. Esas voces, las que dicen de cuentas pendientes, de enmiendas necesarias, que nos hablan de pedir perdón o de perdonar, voces de alerta que no cederán al ruido, para ellas Amazon no vende un silenciador, no hay teléfonos que supriman la señal de nuestro ángel contable. Solo hay que estar vivo para endeudarse moralmente, para causar dolor y que comiencen las voces bajitas. Siempre he estado en ese club de los que necesitan perdón o perdonar, ¿qué hay de ti? ¿qué oyes en el silencio? ¿este fin será como los demás?

No se puede conducir un automóvil hacia delante sin mirar atrás. Para eso hay tres retrovisores.

Oí una vez que Balaguer bromeaba diciendo: “¿quieres conocer realmente a fulanito? Asígnale un carguito”, o sea, algo así como “dale libertades y poderes y mira cómo reacciona”. ¿Te has preguntado cómo usaste tus libertades este año? ¿Qué dice de ti tu uso de la libertad de expresión en Facebook este año?  ¿Qué dice de ti tu uso de la libertad de expresión en sentido general?

De enero hasta aquí he tenido la tristeza de ver cómo la violencia verbal y los asesinatos de carácter se han vuelto el nuevo estándar. Conversaciones que terminan en lo personal, en golpes bajos, en expresiones de odio. La violencia verbal que hay en las redes sociales y en muchas columnas de la prensa escrita debería preocuparnos. Es un síntoma de un problema mayor de insuficiencia emocional, insatisfacción y despropósito, o una visión utilitaria de las demás personas, francamente no puedo pensar que cosa es peor. ¿Qué hay tuyo ahí? No le preguntaría a otros cómo me ven, revisaría mi último año de Facebook y buscaría indicadores como abuso verbal, vanidad y auto-victimización. Vería cómo y para qué he usado la libertad…o más bien, el poder.

Una confusión victoriana

No llamaría libertad al poder de hacer algo, la libertad es un estado de tranquilidad de consciencia más que una facultad. Alguien puede tener el poder de fumar sin libertad de consciencia para hacerlo y pensar que está ejerciendo su “libertad de fumar”.

En conexión con esto, la culpa, la retribución y el perdón son rasgos humanos universales y no una herencia del Judeocristianismo. Tuve la dicha de vivir en Japón varios años y desde allí pude visitar otros países cercanos viendo que en cada cultura con la que tuve un acercamiento los seres humanos entienden la lógica de la culpa, la retribución y el perdón. Todo esto no se llama Cristianismo, se llama lógica moral.

Y es fascinante, hace poco leí un comentario en Facebook de alguien que explicaba su posición ante el aborto diciendo “lo apoyo… ya estamos interfiriendo lo suficiente en la selección natural”. Y claro, respeto su posición pero hay un detalle importante: Cada vez que guardamos los derechos humanos de los demás  estamos interfiriendo severamente con la selección natural.  Intervenir en la selección natural para seguir la lógica moral es parte de lo que nos hace humanos, tanto así que “humano” en español, inglés y francés (humane y humain respectivamente) es sinónimo de “compasivo”. Consecuentemente la capacidad de entender la lógica moral y violentarla también es una cualidad humana.

Lo que aprendí en Najayo

Hoy es 26 de diciembre y los cristianos celebramos ayer el nacimiento del hijo de Dios, así que en esta víspera  mi deseo es desafiarte provechosamente a ver si tiene sentido esta idea: es muy posible que lo que entiendes por libertades realmente sean cuotas de poder para hacer cosas externas. Un poder amoral. Un destornillador con el que se puede descarrilar un tren o repararlo, cuando la libertad es más bien libertad de consciencia, un asunto individual e interno. Creo que todos hemos oído frases como “la juventud va por dentro” y “la belleza va por dentro”, y se han vuelto clichés, pero encierran verdades sensibles. Una vez acompañé a unos misioneros a la cárcel de Najayo y me impresionó aprender de muchos de los presos que  también “la libertad va por dentro”.

Por eso el elemento liberador del ser humano no puede ser la garantía colectiva de sus derechos, los derechos son un hermoso producto y no un causante de libertad.  Lo que libera al ser humano -o a la consciencia del ser humano- es el perdón, y el mayor perdón trae la mayor libertad.

Los Evangelios nos presentan a Jesús como el gran perdón de Dios para todo aquel que abraza su llamado y mi invitación como cristiano es que puedas tomarte en esta temporada de fin de año un tiempo de reflexión aguda sobre la forma de vida y los valores que has estado llevando, y sus consecuencias. Y que puedas estudiar críticamente Los Evangelios y sus respuestas para ti, porque quizás tenemos otro año por delante y porque el principio de un año puede ser igualmente como el principio de la vida.

“Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” Juan 10:10

¡Abrazos!

Anuncios

From → Categoría

One Comment
  1. Odrys Quéliz permalink

    Excelente reflexión Jesús!! gracias por recordarnos a meditar en este tiempo de fin de año. Aprovechar este breve tiempo de “silencio” para escuchar la voz de Dios a través de nuestras conciencias y recordar sus verdades y preceptos. Solo en Jesús hay verdadera libertad, a través de su perdón y compasión podemos experimentarla, y como agradecimiento debemos compartirla a otros.

Comenta aquí...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: